Seychelles, un viaje obligatorio una vez en la vida

Las Islas Seychelles son conocidas en todo el mundo por los medios de comunicación, pero pocos son los que se pueden permitir visitarlas. Un destino que sin duda, está recomendado para todo tipo de turismo.


Vacaciones en Islas Seychelles

Las Islas Seychelles suelen ser mencionadas casi exclusivamente cuando se habla de los famosos paraísos fiscales, es decir territorios en los que las leyes que regulan la actividad financiera resultan mucho más livianas que en otros. Sin embargo, no se trata de la única acepción de paraíso que podemos atribuirle y es que, en materia de naturaleza, también le corresponde.

Este territorio conformado por 115 islas en total, 33 de las cuales son habitables, se ha convertido desde hace ya algún tiempo en uno de los más recomendables para los amantes de las playas vírgenes, que están dispuestos a gastar una buena cantidad de dinero en sus vacaciones, si eso les permite disfrutar del mar cristalino y las arenas blancas.

Las mejores playas

De las pocas islas que podemos visitar entonces en Seychelles, varias de ellas proponen playas imperdibles y la primera que debemos mencionar es la isla de Mahé, la más grande del lugar, donde se encuentra tanto la capital como el aeropuerto internacional, por lo que se trata de un paso obligado para la mayoría de los viajeros.

Lo más recomendable es alquilar un coche, ya que de esa forma tendrás la libertad necesaria como para recorrer sus mejores playas con unas pocas horas de diferencia, siendo las del sur y del este las menos turísticas y más salvajes, mientras que las oeste son las que reciben las olas de mayor altura y potencia, por lo que allí se reúnen los deportistas.

De tener que destacar algunas de las mejores playas de Mahé, sin dudas hay que mencionar la más popular del país, Anse Beau Vallon, con varios hermosos kilómetros en los que encontrarás también una atractiva vida nocturna con bares y manjares gastronómicos con la pesca del día, sin olvidar tampoco alojamientos frente a las costas.

Después, otras que también tienen muy buena reputación son las de Anse Royal, Anse Takamaka y Anse Soleil, aunque debemos advertirte que sobre todo las últimas dos no son tan de fácil acceso, y normalmente sólo llegan hasta ellas quienes no quieren ser molestados.

Por otro lado, si no quieres quedarte en la isla más conocida, tienes la oportunidad de desplazarte hasta otras, como la de Silhouette, a unos 40 minutos de Mahé previa contratación de un barco privado en alguno de los hoteles de la zona.

Éste es un tesoro natural como hay muy pocos en todo el planeta, debido a que se trata de un Parque Nacional protegido, con unos pocos pobladores fijos, y apenas unas pequeñas habitaciones para que los visitantes puedan pasar la noche si lo desean.

Además, se trata de un sitio muy recomendable para los amantes del senderismo y el buceo, ya que posee un bosque tupido, repleto de especies endémicas, como así también serenas costas en las que es posible sumergirse y nadar entre los peces.

No sólo agua y mar

Las Islas Seychelles, y más que nada su capital Mahé con la localidad de Victoria, permiten a los turistas encontrarse con una urbe de alrededor de 25.000 habitantes, una inmensa metrópoli en comparación con el resto del país, en la que podemos conocer varios mercados con frutas, verduras y pescados frescos a un precio excelente.

Las Islas Seychelles a vista de pájaro.

Otros paseos que no deberías dejar de incluir en tu itinerario, sobre todo para las mañanas o los días lluviosos, tienen que ver con el Templo Hindú, uno de los edificios más particulares del lugar, el Jardín Botánico, o los santuarios de tortugas gigantes.

Consejos para viajeros

Si estás pensando en pasar tus próximas vacaciones en Seychelles lo más usual es, como decíamos, volar directamente hasta Mahé, para lo cual es posible que debas realizar una conexión entre aerolíneas o aeropuertos ya que no todos brindan este tipo de servicios.

Como para cualquier otro destino del planeta, es clave que busques los billetes de avión con tiempo si quieres conseguir buenos precios, y una de las ventajas de estas islas paradisíacas es que, a diferencia de otras, no se encuentran azotadas por el paso de huracanes ni por terremotos.

De cualquier manera, se aconseja visitarla especialmente en los meses de octubre, noviembre, abril y mayo, que son aquellos en los que el clima está calmado y los valores de los servicios y productos locales no se hallan en sus máximos anuales.

Junio, julio, agosto y septiembre también son un buen momento para ir aunque, en este caso, sabemos de antemano que los costos serán un poco más elevados y que habrá más gente disputándose con nosotros los espacios en hoteles, restaurantes, etc.

La regla general indica que los meses en los que menos visitantes llegan a Seychelles son los tres primeros del año, enero, febrero y marzo, debido a que las lluvias registradas entre ellos son mayores que las del resto del calendario, y eso puede arruinarte un poco el disfrute.

Vacaciones en las Islas Seychelles.

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