Parque Serengeti, un viaje al África más salvaje

Realizar un safari por el Parque Nacional Serengeti es una aventura inolvidable para cualquier persona. Nuestros ojos podrán apreciar la vida de animales salvajes en su hábitat, una experiencia única en el mundo.


Hay pocas formas mejores de conocer el estado natural del continente africano que viajando hasta Tanzania, y para ser más precisos aún, recorrer el Parque Nacional Serengeti, uno de los sitios más recomendables del planeta a la hora de realizar un safari.

Estas grandes llanuras de sabana y bosques por igual, nos permiten encontrarnos con cientos de especies de animales herbívoros que encuentran en ellas sus alimentos, mientras sirven también para que los depredadores que les acechan se mantengan con vida.

En el Parque Nacional Serengeti podremos estar más cerca que nunca de animales como por ejemplo jirafas, elefantes, rinocerontes, leones y leopardos, y lo más interesante de todo es que los veremos disfrutar de sus hábitats sin la interrupción de los seres humanos.

Safari, actividad fundamental

La gran mayoría de las personas que se acercan a esta parte de Tanzania lo hacen con la intención de disfrutar de los paseos con guías entre la sabana y el bosque, de manera tal que tan pronto llegues, e incluso antes de arribar a este país africano, deberías contratar un paquete completo de safari.

Se trata de la mejor forma de encontrarnos con la naturaleza tal cual es, olvidándonos de los opresivos zoológicos y otros centros de animales que existen en muchas ciudades, pero dentro de los cuales jamás podremos ver estos ejemplares en su esplendor.

En el Parque Nacional Serengeti se produce la denominada La Gran Migración, un movimiento en el que millones de animales como ñus, cebras y gacelas se desplazan cientos de kilómetros buscando pastizales y abrevaderos, un proceso que está catalogado como uno de los mayores espectáculos de la naturaleza en su estado salvaje.

La gran migración es un desplazamiento de animales único en el mundo.

Justamente es a partir de la necesidad de conservar estos hábitos de las principales especies locales, que la zona ha sido clasificada como parque natural, ocupando casi todo el ecosistema Serengeti-Mara, un corredor clave para este desplazamiento de los animales tanto por la parte norte de Tanzania como así también por el sur de Kenia.

Allí, en medio del safari que estés realizando en el Parque Nacional Serengeti, puede ser un buen momento para recordar que se trata de un sitio protegido desde antes de las sociedades modernas ya por sus antiguos habitantes, los masái.

Ellos mismos lo llamaron de esta manera, Siringitu, al palabra podría traducirse como “las llanuras que se extienden sin fin”, ya que eran perfectamente conscientes de estar presenciando una serie de paisajes que con mucha dificultad se repetirían en otras latitudes.

Incluso, no fue sino hasta finales del siglo XIX cuando llegó allí el primer explorador europeo, el alemán Oscar Baumann, que el mundo occidental tuvo noticias acerca de la existencia de estos magníficos parajes, y su explotación comercial inició varias décadas más tarde.

¿Cómo llegar y cuándo ir al Parque Nacional Serengeti?

Si ya estás pensando en pasar tus próximas vacaciones rodeado de estos increíbles animales mientras el enjaulado eres tú, debes saber que la forma más sencilla de acceder a destino es a través del aeropuerto internacional de Kilimanjaro, que suele funcionar como la puerta de entrada a los parques nacionales del norte de Tanzania.

Una vez que hayas llegado aquí, tienes la posibilidad de desplazarte hasta Serengeti tanto en avioneta como contratando un coche por tu cuenta o uno con conductor incorporado, si es que no quieres gastar tanto dinero como viajando por aire.

En cuanto al alojamiento, considera que se trata de una extensión de tierra inmensa, y que la mala elección de la ubicación podría provocarte más de un dolor de cabeza en tu estadía en el lugar, así que intenta dormir cerca de los paseos que quieres realizar.

Serengeti

Después, aunque el Parque Nacional Serengeti es imponente en cualquier época del año y puedes aprovechar el calendario completo para conocerlo, las temporadas más recomendables son las que van de enero a marzo y de julio a noviembre, ya que en los meses intermedios las lluvias suelen ser mucho más caudalosas, y obligan a cerrar ciertos atractivos y alojamientos.

Y ya que hablamos de dónde quedarte, el consejo es que busques algunos de los campos tradicionales que África ofrece a los turistas en esta zona, ya que podrás hallar diferentes opciones en cuanto a costes y comodidades, aptas para todos los bolsillos.

Pero, como decíamos antes, es imprescindible que cuentes con la atención personalizada de un experto en safaris que te explique cuál es la mejor zona para descansar en relación con el tipo de actividades o paseos que quieras realizar más tarde.


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