Las increíbles cascadas del norte de Islandia

Hoy nos acercamos a la maravillosa zona norte de Islandia para conocer las cascadas más populares de esta parte del país. Entre ellas se encuentra Godafoss, conocida también como la cascada de los dioses.


Las cascadas que encontramos en Islandia

Hay países en el mundo cuya disposición geográfica ya supone condiciones de desarrollo de la vida muy diferente a lo que estamos acostumbrados la mayoría de nosotros, y pocos casos han adquirido tanta notoriedad en los últimos tiempos como el de Islandia.

Esta nación, que ha sorprendido a más de uno recientemente por los buenos resultados obtenidos por su selección nacional de fútbol, es famosa entre los amantes del turismo natural por sus bellísimos paisajes y sus imponentes cascadas y por eso, en esta ocasión, queremos detenernos en algunas de las maravillas que nos esperan en la parte norte de su territorio.

En primer lugar, y aunque más adelante nos detendremos específicamente en varias de ellas, debemos decir que Islandia es conocida por contener la cascada más caudalosa de Europa, Dettifoss, aunque muchos viajeros creen que Godafoss es más atractiva aún. Y no muy lejos tenemos otras como las de Selfoss y Hafragilsfoss, así que sobran motivos para ir unos días hasta allá.

Incluso, la ventaja de las cascadas que se encuentran en la parte septentrional de este país es que están mucho menos masificadas que las del sur, como Seljalandsfoss, Skogafoss, Urridafoss, Glugglafoss y Gljúfrabúi, y eso nos permite recorrerlas sin tener que estar esperando que los demás viajeros se retiren ni las clásicas demoras en los transportes.

Godafoss, la más famosa de todas

Aunque como decíamos antes no es la primera a nivel nacional por caudal, la cascada de Godafoss, también conocida como “la cascada de los dioses”, se encuentra situada entre Húsavík y Akureyri, y sí es una de las que suele conquistar más rápidamente a quienes la descubren.

Localizada en el municipio de Þingeyjarsveit, a una hora de viaje de Húsavík, cuenta con caídas de agua monumentales de más de 10 metros de altura gracias al paso del río Skjálfandafljót, que vuelca sus aguas en buena parte del recorrido dando lugar a estas majestuosas vistas.

La cascada Godafoss es la más popular entre los turistas.

Tampoco le falta cierto componente cultural o histórico dado que, según los historiadores, corría el año 1.000 de la era moderna cuando los miembros del primer parlamento del mundo, el Alping, decidieron que Islandia adopte la fe cristiana, arrojando las estatuas y monumentos dedicados a las otras deidades a través de esta catarata.

Otro aspecto que sin duda deja perplejos a los turistas es que esta cascada puede verse sin problemas desde los lados del río Skjálfandafljót al punto de que, sin importar cuál de ellos escojas, encontrarás un aparcamiento señalizado para tomar fotografías y demás. Claro que nosotros recomendamos no quedarte con el vapor de agua, sino acercarte hasta las caídas.

Para observarla desde el otro lado tendrás que regresar al camino principal, recorrer otros 500 metros, y volver a adentrarte hasta los miradores especialmente dispuestos, y es usual que los visitantes se tomen la molestia de comprobar las diferencias entre panorámicas.

Las otras opciones

Tampoco deberías marcharte de allí sin conocer la cascada Dettifoss, ésta vez sí la más caudalosa de Europa, con un registro medio de 200 m3/s, y situada sobre el curso del río Fjöllum, con un ancho de 100 metros y una caída de unos 50 metros. Como queda claro, se trata de un salto mucho más imponente que el anterior, aunque al igual que aquel, podemos observarlo desde ambos lados.

La cascada Dettifoss es la más caudalosa de Europa.

A continuación, puede ser momento de acercarte hasta la cascada Selfoss, que del mismo modo que la anterior, se encuentra en el curso del Fjöllum, aunque para llegar al lugar debemos recorrer unos dos kilómetros más a un paso bastante lento.

Éstas tres, es decir Hafragilsfoss junto con Dettifoss y Selfoss, son las principales cascadas de la zona, y en particular la tercera es la segunda en tamaño, con caídas de alrededor de 25 metros, motivo suficiente para no terminar el trayecto antes de observarla.

¿Dónde alojarse?

Claro, son muchos los turistas que llegados a este punto quieren saber dónde alojarse cerca de Godafoss, Dettifoss, Selfoss y Hafragilsfoss, teniendo en cuenta que no es un paseo para un sólo día, sino que muchas veces dependemos de las condiciones climáticas y demás.

La mayoría de los viajeros suelen escoger algunos de los muchos tipos de alojamientos que podemos hallar en Húsavík, un pequeño pueblo pesquero que tiene también ciertos intereses turísticos, como por ejemplo el avistamiento de ballenas en determinadas partes del año.

Un consejo que podemos darte es que siempre busques establecimientos en los que sirvan desayuno dentro de la tarifa por cada noche, ya que de esa forma podrás comer abundante bien temprano y sin perder tiempo, para luego dedicarle todo el día a conocer las cascadas.

Si tal vez quieres ahorrar algo de dinero, aunque te alojes un poco más lejos de las cascadas, deberías analizar la alternativa de localidad de Reykjahlíð, situada cerca del lago Myvatn, o bien de la metrópoli más importante del norte de Islandia, Akureyri.


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