Las cataratas Murchison, testigos de la fuerza del Nilo

Uno de los atractivos turísticos del río Nilo son las cataratas Murchinson, un salto de agua de 40 metros que impacta en el suelo provocando un impresionante estruendo y rodeado de plena naturaleza.


Cataratas Murchison en Uganda

Cuando tenemos que mencionar algunas de las corrientes de agua más importantes del mundo, no quedan dudas de que el Nilo se encuentra entre ellas, aunque a decir verdad son pocos los que han tenido la suerte de poder ver en vivo la majestuosidad de su paso.

Por eso, en esta ocasión queremos detenernos en uno de los principales parajes turísticos que nos deja este recorrido, el que lleva hacia las cataratas Murchison, consideradas uno de los mejores sitios naturales para conocer de todo el continente africano.

Las cataratas Murchison no son otra cosa que uno de los saltos de agua más imponentes de todo el planeta, uno en el que podemos ver el golpe constante y furioso contra las rocas, al punto de que queda la sensación de que el suelo tiembla debajo de nuestros pies.

Una aventura 100% natural

En tiempos en los que muchos espacios aparentemente naturales ya muestran vestigios de la mano del hombre, esta parte del territorio de Uganda se mantiene casi virgen, en parte por la protección que le asegura formar parte del Parque Nacional Murchison, que obtiene su nombre de las cataratas.

No son pocos los residentes de la zona que aseguran que éstas representan la atracción más espectacular que ofrece el río Nilo a lo largo de todo su curso, y si tenemos en cuenta que el mismo casi alcanza los 6.700 kilómetros, eso es mucho decir, claro.

Si bien estas cataratas Murchison no son tan vistosas como las del Salto Ángel en Venezuela o tan anchas como las del Niágara, tenemos la certeza de que están entre aquellas pocas elegidas que conseguirán erizarte la piel y dejar una huella imborrable en tu memoria.

Descubiertas en 1864 por Samuel Baker, un millonario amante de las travesías por la naturaleza que se desplazaba a bordo de una barca de madera cuando directamente se topó con ellas, fueron denominadas así en honor al presidente de la famosa Royal Geographical Society.

Con el paso del tiempo, las autoridades locales comprendieron lo valiosa que resultaba esta porción de su territorio, por lo que decidieron incluirlo dentro del Parque Nacional de las Cataratas Murchison, abarcando casi 4.000 kilómetros cuadrados, y dirigido y preservado ni más ni menos que por la Uganda Wildlife Authority.

Es tal la trascendencia que el Nilo tiene en el lugar, que de hecho la reserva se encuentra dividida al medio en dos partes por su paso, dando lugar la caída en cierto punto a las cataratas Murchison, paraje que de alguna manera podríamos decir es el corazón del parque.

Si paseamos por allí, tenemos grandes probabilidades de encontrarnos con algunas de las especies endémicas de animales y plantas, ya que según los registros de los investigadores allí habitan más de 70 especies de mamíferos y 450 especies de aves, aunque lamentablemente algunos como el rinoceronte blanco y negro han desaparecido como consecuencia de la caza furtiva.

Algunas de las grandes estrellas a las que sí podemos acercarnos, preferentemente con un guía que nos lleve, son los elefantes, hipopótamos, jirafas o búfalos, aunque tampoco faltan primates como los chimpancés, los babuinos y, por último, leones, leopardos o hienas manchadas.

Consejos para viajar allí

Aunque al tratarse de un territorio tan extenso podríamos decir que hay numerosas formas de disfrutar de las cataratas Murchison, existen ciertos consejos que se dan a los turistas, más que nada cuando se trata de su primera vez en un entorno de esta clase.

Por ejemplo, una buena alternativa es contratar una empresa de las que ofrecen recorridos en barcaza desde la localidad de Paraa hasta la base de las cataratas, lo que te permitirá verlas en su máximo esplendor, además de recorrer el Nilo, enceguecido por sus paisajes a ambos márgenes.

De todos modos, en caso de que andes corto de tiempo o no te sobre demasiado dinero, tienes que asegurarte de poder acceder a la cima, desde donde puede verse el cauce del Nilo como en pocos otros sitios en el planeta, desde una altura de casi 50 metros.

Allí miles de turistas permanecen impávidos, mientras el Nilo se estrecha poco a poco hasta formar una garganta de unos pocos metros de ancho, por la que se precipitan las aguas desde una altura cercana a los 40 metros, hasta generar “una de las más potentes trombas de agua en caída del mundo”, como la definen los expertos.

Definitivamente, las cataratas Murchison representan uno de esos sitios como pocos, en los que podemos ser testigos del poder de la naturaleza sin que el hombre pueda hacer nada por evitarlo.


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