Internet of Environment, la última tecnología que puede evitar la extinción de especies

Las nuevas tecnologías y las redes virtuales conforman el denominado Internet of Environment, unas poderosas herramientas de información con las que los científicos aceleran su trabajo y sus conocimientos.


Internet of Environment

Si queremos evitar que algunas, por no decir varias, especies de animales se extingan en las próximas décadas, será clave no sólo que logremos detener las actividades que las ponen en peligro, sino también que generemos nuevas formas de protegerlas.

Como mencionamos aquí casi constantemente, son ya muchas y diversas especies las que están desapareciendo en estos años como nunca antes a lo largo de la historia, algo que confirman los estudios más completos y realizados por expertos que estudian la la biodiversidad del planeta.

Incluso, algunos van más lejos y se atreven a afirmar que, de no tomar medidas con carácter de urgencia, vamos camino a una “sexta extinción masiva” que acabe con buena parte de la flora y la fauna con la que supimos crecer.

Una solución inesperada

Con este contexto poco optimista, no podemos perder de vista que han ido apareciendo algunos actores de cierto protagonismo para detener el calentamiento global y sus consecuencias más extremas, y entre ellos aparecen la Inteligencia Artificial, la big data y el Internet de las Cosas.

Utilizados para provecho de la Tierra, este trío es denominado “Internet of Environment”, y muchos ya lo colocan como la gran esperanza para la conservación de los diferentes hábitats que posibilitan la vida de animales y plantas en todo el mundo.

Carlos de la Iglesia, director de Desarrollo Corporativo de Microsoft Ibérica y uno de los especialistas que más está trabajando al respecto, revela que la humanidad tiene “un tiempo limitado para aprender a conservar nuestros recursos naturales”.

“Los suministros de agua dulce están siendo sobreexplotados. La tierra se agota y se degrada. Miles de especies se están extinguiendo. Los océanos se ahogan en plásticos”, son sólo algunas de las catástrofes que este experto puede enumerar. Por eso, desde su punto de vista y el de la compañía que integra, la “Inteligencia Artificial juega un papel importante en la mejora de nuestro planeta”.

Recordemos, en este sentido, que recientemente la empresa con sede en Redmond está intentando democratizar la Inteligencia Artificial a fin de que su potencial pueda ser aprovechado en todo el mundo para “mejorar situaciones reales”.

Es así que aparece uno de sus más ambiciosos proyectos, el denominado AI for Earth, que inició a finales del 2017 y que cuenta con una inversión cercana a los 50 millones de dólares para el próximo lustro, colaborando con científicos e investigaciones sobre el medio ambiente que abordan algunos de los grandes desafíos que tenemos por delante.

Según detalla De la Iglesia, estos servicios de avanzada serán fundamentales para “crear soluciones sostenibles en cuatro áreas esenciales para la salud del planeta y el futuro de la humanidad: cambio climático, agricultura, biodiversidad y agua”.

Asimismo, asegura que por muchos datos que se hayan recolectado en las últimas décadas con las tecnologías que fueron apareciendo, es momento de detenerse en el procesamiento de los mismos, si pretendemos que terminen siendo útiles.

“A pesar de vivir en la era de la información, cuando nos referimos a datos medioambientales todavía estamos lejos” de lograr el mismo nivel de conocimiento que en otras áreas, y es por eso que se debe trabajar fuerte al respecto.

Por ahora, son más de dos centenas de organismos los que están sacando tajada de la Inteligencia Artificial de Microsoft como del sistema Azure de la misma compañía, no sólo para descubrir nuevos patrones, sino también para generar modelos y simulaciones a partir de ellos.

“Nuestro compromiso es alojar en Azure los principales sistemas de ciencias de datos ambientales. Al alojarse en nuestra plataforma cloud, aceleramos y mejoramos el trabajo de investigadores en todo el mundo”, precisa el entendido.

Una muestra de sus virtudes

Para quienes desconozcan hasta qué punto puede ayudar la ciencia y la aplicación de nuevos softwares a la preservación de especies, podemos detenernos en la iniciativa Elephant Listening Project, una de las que más fama internacional ha alcanzado.

Mediante el uso de Inteligencia Artificial en avanzados algoritmos, es posible recopilar estadísticas acerca de los entornos acústicos de los elefantes, lo que permite a los investigadores extraer todo tipo de conclusiones sobre la comunicación de los mayores mamíferos terrestres.

Hasta ahora, avanzar en el tratamiento de esa información era realmente complicado y en parte se cree que por eso se ha podido hacer tan poco por evitar que su población haya descendido en alrededor de 60.000 ejemplares en apenas ocho años.

Ahora que quedan apenas 40.000 elefantes en grupos salvajes, el proyecto resulta clave para conocer los movimientos migratorios que realizan, intentando garantizar su seguridad durante los trayectos antes de que los cazadores furtivos se les adelanten.


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