El manatí en grave peligro en México y Bélice por falta de medidas adecuadas

La mano del ser humano casi siempre está detrás de extinción de especies de animales. Esta vez, la población de manatíes en México está disminuyendo por incumplimento de las regulaciones establecidas.


Como tantas otras especies, los manatíes son una de aquellas que se encuentran en serio riesgo de desaparecer para siempre, aunque en este caso, si bien la culpa recae como casi siempre sobre la humanidad, los responsables se hallan sobre todo en México y Bélice.

Ocurre que estos animales, científicamente conocidos como Trichechus manatus, están ahora mismo en peligro de extinción debido a que los últimos 2.000 ejemplares en esta región no son cuidados como deberían.

El problema para estos animales es que habitan sitios explotados por el hombre tanto por ocupar zonas de puertos, como otras de desechos urbanos o de atractivos turísticos, todos son casos en los cuales se incumplen las regulaciones existentes para su supervivencia.

El biólogo Jamal A. Galves a ha advertido que “aunque los esfuerzos de conservación pueden ser acreditados por la cantidad de manatíes que todavía están presentes hoy en día, nuestro trabajo está limitado por la falta de leyes y regulaciones específicas que aborden los problemas que amenazan a la especie y brinden la protección que se requiere”.

Una especie inocente en peligro

Según la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de México y el Fondo Mundial para la Naturaleza, debemos ser especialmente cuidadosos con los últimos animales vivos de esta especie, que pueden llegar a pesar hasta 500 kilos y medir más de cuatro metros y medio.

El inconveniente de los manatíes es que, aunque se trata de mamíferos de grandes dimensiones y fuertes en comparación con otros, también son lentos y curiosos, y eso los expone ante la actividad humana, eliminando ejemplares por decenas cada mes.

Según los expertos, ahora mismo es muy difícil proteger a estos animales debido a que las dos causas principales de su eliminación no tienen que ver con una acción deliberada, sino más bien como consecuencia de las pocas precauciones que se toman.

Los manatíes en peligro de extinción en México y Bélice.

Son la pesca accidental y el choque con embarcaciones las dos razones más importantes de la extinción que están sufriendo estos animales, que suelen vivir y alimentarse en aguas más bien poco profundas, de apenas uno o dos metros por debajo de la superficie.

Para sobrevivir, estos animales consumen cerca del 15% de su peso corporal en vegetación cada vez que se alimentan, pero la falta de protección de quienes se mueven en la zona ha llevado a que sea declarada “en peligro de extinción”, formando parte de la lista de Especies Prioritarias para la Conservación en México.

Sin embargo, esta situación no es demasiado diferente de la que ya se conocía, teniendo en cuenta que México lleva adelante todo tipo de medidas para la supervivencia de la especie desde 1991, lo que sin embargo no ha evitado que su hábitat siga disminuyendo todos los años.

Pocos hábitats que apenas tienen apoyo

En la actualidad, las únicas regiones en las que podemos encontrar manatíes en esta parte del mundo son la Reserva de la Biósfera Sian Ka’an y Bahía de Chetumal, Quintana Roo; la laguna de Alvarado y la cuenca del río Papaloapan, Veracruz; y la cuenca baja de los ríos Grijalva y Usumacinta, que abarca Tabasco, el norte de Chiapas y el oeste de Campeche.

Estos sitios cuentan con una colaboración anual de 20.000 dólares que, aunque suena una cifra interesante, realmente representa una cantidad baja considerando que se necesita una logística mucho más grande de la que este número permite.

Algo similar a lo que ocurre en México con el Programa para la Protección y Restauración de Ecosistemas y Especies en Riesgo, está sucediendo en Bélice, donde la población de manatíes se estima en alrededor de 1.000 ejemplares ahora mismo.

Allí trabaja sobre ellos la ONG Wildtracks Belize, cuyos expertos comentan que muchos de los manatíes que están viendo arrasados sus hábitats naturales en México llegan a las costas locales, lo que aumenta su población de forma artificial.

Para los ejemplares de la especie, moverse hacia Bélice parece la mejor solución posible, ya que no sólo el caudal turístico es menor en esta nación del Caribe, sino que además se trata de un país que cuenta con una gran historia en cuanto al cuidado de la especie desde que, hace casi un siglo, el Belize Forest Department se comprometiera a protegerla.

Incluso, allí podemos encontrar sitios como el Santuario de Vida Silvestre de la Bahía de Corozal, el Santuario de Swallow Caye y la Laguna Placencia; todos espacios en los que se intenta mantener con vida a los manatíes más allá de los altos costos que eso representa.

Los especialistas creen que será clave, durante los próximos años, la colaboración que pueda existir entre México y Bélice, a través de una serie de planes integrales de conservación de esta especie, como los que llevan adelante vía el Colegio de la Frontera Sur de México.


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