Construye un invernadero y recupera especie de mariposa casi extinta

Un joven biólogo marino recupera la especie de mariposa Battus philenor, la cual se encontraba al borde de la extinción, ya que se veían pocos ejemplares en su hábitat de la Bahía de San Francisco.


Especie de mariposa Battus philenor

La belleza de la mariposa de cola de golondrina, Battus philenor, es algo indiscutible, es de color negro cuyas alas posteriores son de color azul iridiscente. Pero aunque durante centenares de años ha permanecido en la zona de San Francisco y en los alrededores de la Bahía de San Francisco, California, ahora es muy difícil divisarlas en las zonas ajardinadas, sobre las flores, debido al desconcierto de la urbanización.

Desde el año 1900, la población de estas mariposas disminuyó rápidamente de manera que ahora es casi imposible verlas.

Ante este hecho, personas como el biólogo marino Tim Wong, de la Academia de Ciencias de California, acostumbrado desde pequeño a tenerlas en su propio jardín, se percató de que algo les estaba pasando ya que hacía tiempo que no las veía. Así que comenzó a indagar cuál sería el motivo de su desaparición, para después involucrarse en hacerlas volver a su hábitat de siempre.

Para ello en el año 2012 emprendió la búsqueda de la planta de la cual se alimentaban estas majestuosas mariposas, la Aristolochia californica, una planta cuyo polen sirve de alimento para muchos insectos.

Son plantas muy aromáticas, de fuerte esencia, en los extremos de las hojas crecen sus flores de manera que en su interior acumulan el polen con un mecanismo denominado trampa de polinización, que atrae a los insectos quedando muchos atrapados en ella, pero se puede decir que esta planta desapareció de California hace tiempo.

Por fin logro dar con ellas en el Jardín Botánico de San Francisco y estos le permitieron coger unos esquejes para replantar en su propio jardín. Con el tiempo, logró que crecieran reagrupándolas en el invernadero que construyó para tenerlas resguardadas y llevar allí a las mariposas para que pudieran reproducirse.

Según palabras de Tim Wong, este recinto está especialmente diseñado para proteger a las mariposas de depredadores externos, «les crea un hábitat tranquilo para su apareamiento y de esta manera me permite estudiar sus conductas en relación con su fuente de alimentación, la planta huésped ideal».

Después del proceso de construcción del invernadero y una vez finalizado, recurrió a pedir permisos para obtener 20 orugas de las zonas alejadas de la ciudad y llevarlas con mucho mimo a su nuevo hogar, más seguro.

A las 6 semanas estas orugas se convirtieron en una hermosas mariposas, se alimentaron de la planta y comenzaron a poner huevos de color rojizo en los mismos tallos de la Aristolochia californica, de ahí la importancia de esta planta para la subsistencia de estas Battus philenor y evitar su extinción.

Gracias a la tenacidad de este joven, se logró que volvieramos a ver una repoblación de estas exóticas mariposas.


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